martes, 4 de diciembre de 2012

Creatividad

La creatividad puede encontrarse tanto en nuestras pequeñas acciones como en las más importantes, y ser socialmente creativo no es un reto tan grande como pueda parecer. 

En cierto momento, Gandhi estaba a punto de subir a un tren y, al hacerlo, una de sus sandalias cayó a las vías.
Reaccionó en una fracción de segundo tirando también la segunda sandalia, en lugar de intentar recuperarla. Alguien se beneficiaría de encontrar un par de sandalias, en lugar de una sola. Esto es una mente creativa, en acción, espontánea, sabia y con conciencia social; el tipo de mente que el mundo necesita cada vez más. 

Nuestra tarea como educadores es descubrir y celebrar estos ejemplos, ya sean grandes o pequeños, para que todos podamos mejorar y beneficiarnos de ellos. La creatividad y el arte no son sólo empresas elitistas. Todo el mundo es innatamente creativo incluso sin recibir reconocimiento externo. Todos podemos crear mundos
en nuestra imaginación.

Texto extraido del informe sobre educación "Buenos días creatividad" de la Fundación Botín


En este mundo...



A veces, muchas veces, tenemos una visión catastrofista de  los países menos desarrollados. Algunos medios de comunicación nos presentan sólo la cara dramática de su situación: hambruna, guerras, violación de los derechos humanos...no quiero quitar importancia a estos graves problemas, mi intención es destacar que además son pueblos de raíces profundas, con tradiciones ancestrales, una rica cultura y valores que dignifican al ser humano,  temas que no logran tener tanta difusión, pues no resulta rentable para algunas organizaciones que necesitan países desvalidos a los que rescatar.

Este cortometraje de Javier Fesser forma parte de la película “En el mundo a cada rato”, en la que cinco directores muestran su visión sobre distintas realidades que afectan a la infancia, son cinco historias que abordan las cinco prioridades de UNICEF, la educación de las niñas, el desarrollo integrado en la primera infancia, la inmunización, la lucha contra el VIH/sida y la protección contra la violencia, la explotación, y la discriminación.





En "Binta y la gran idea" podemos ver la fuerza del teatro, la solidaridad,  la vida sencilla, la creatividad de vivir con lo que se tiene. La “gran idea” desea mejorar el mundo mediante la adopción de un niño blanco, destetado preferiblemente, para enseñarle a vivir en una sociedad sostenible, solidaria, sencilla, en la que no se necesiten armas para defender los beneficios, ni relojes con alarma para saber la hora del día.